. Son muchas las propiedades de la arcilla verde: tiene efecto purificante y antibacteriano, limpia en profundidad la piel (absorviendo la grasa e impurezas que expulsan los poros de la piel), estimula la circulación, aporta elasticidad, tiene efecto relajante y da sensación de frescor... Contiene gran cantidad de minerales como el silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, sodio y potasio entre otros.
Con todas estas propiedades, tarde o temprano tenía que probarla y comprobar si todo ello era cierto.

Me fui a la herboristería y compré arcilla verde en polvo (la mía es de la marca Santiveri, 375gr. me costaron 3€).
Modo de empleo: mezclar cantidades iguales de arcilla y agua en un recipiente de madera, cristal o plástico (nunca con nada metálico porque la arcilla perdería sus propiedades), hasta conseguir una mezcla homogénea. Aplicarla sobre el rostro (evitando el contorno de los ojos y la boca) y dejarla actuar unos 10-15 minutos aproximadamente. Retirar con agua tibia y aplicar una crema hidratante.

Los resultados son realmente buenos. La piel queda súper limpia, más radiente, los poros limpios y con su uso habitual iremos consiguiendo que nuestra piel esté más equilibrada.